HISTORIA
CONTEMPORANEA

El
2 de septiembre de 1932, la ciudad sufre su 2ª gran inundación
con grandes pérdidas materiales, al desbordarse el Río
Bravo. Evento que se repitió el 28 de junio de 1954, con
graves daños que no pudieron ser cuantificados, que solo
reconoció la pérdida de 60 vidas, aunque se manejaron
cifras superiores.
A
estas fechas se une el 4 de abril del 2004, en que las aguas del
Río Escondido y San Antonio, arrasaron Villa de Fuente y
algunas colonias aldeañas con los resultados ya conocidos,
con la desgracia de perder valiosas vidas.
La
ciudad no presume de bella, pero si de la gran calidad de sus gentes,
que hoy, es su máxima riqueza; de 31,665 que sobrevivieron
a la inundación de 1954, esa cifra palidece al agregarse
un dígito más, que nos acerca a los 200 mil, ahora
con nuevos conglomerados, mejores comunicaciones, modernidad en
todos los sentidos, al igual que su fama de ciudad limpia, galardón
que mantuvo durante siete años consecutivos. Y de aquel añejo
vado sobre el Río Bravo, en donde el águila se atreve
a posarse, donde la mexicanidad es símbolo patrio por excelencia,
donde la franca hospitalidad queda patentizada ante el visitante;
aquí, donde el noble nigropetense soporta estoicamente las
extremas inclemencias del tiempo, que se enorgullece de su estirpe
de valentía y heroísmo, constatado a lo largo de 155
años de historia, de la ciudad que se negó a morir
en varias ocasiones víctima del infortunio, por las terribles
inundaciones de 1890, de 1932, de 1954 que casi nos elimina del
mapa y del 2004, que nos dejó una secuela traumática
y mucho dolor y que se niega a cicatrizar; Aquí donde enarbolamos
el pabellón con el águila y el carbón con donaire,
un pabellón que sostenemos orgullosos, los que aquí
hemos nacido y los que escogieron a Piedras Negras para asentar
sus raíces.
Profr.
Otto Schober
Historiador
2005
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